El absentismo laboral es la ausencia recurrente de los empleados en su puesto de trabajo y suele ser un síntoma de problemas más profundos en la organización. Más allá de la enfermedad, el absentismo refleja fallos en la gestión, el liderazgo, la cultura y la alineación entre personas y estrategia.
¿Qué es el absentismo laboral?
El absentismo laboral se refiere a la falta de asistencia de un trabajador a su puesto de trabajo cuando estaba previsto que acudiera, ya sea por causas justificadas o no justificadas.
Se produce cuando una persona se ausenta de su puesto de trabajo o incluso cuando no realiza las labores para las que la empresa le ha contratado. Por tanto, se trata de un incumplimiento de las condiciones establecidas en el contrato de trabajo que conlleva grandes pérdidas económicas para las empresas.
Cuando hablamos de absentismo nos referimos a un fenómeno complejo que, unido a factores socioculturales, afecta a un número creciente de compañías en todos los sectores y geografías.
- Pone en jaque la capacidad de entregar lo que vendemos
- Supone costes operativos de mano de obra, errores, mermas, ineficiencias o interrupciones
- Y lo que es peor: tambalea la credibilidad externa e interna de nuestra empresa, genera desgaste, conflicto, contagio, una cultura interna no deseada. Y acaba provocando la pérdida de la confianza de los clientes
Tipos de absentismo laboral (clasificación tradicional)
- Absentismo justificado
- Absentismo injustificado
- Absentismo presencial (estar pero no aportar)
Para prevenir y afrontar el ausentismo laboral, primero debemos identificar aquellas situaciones que lo provocan en nuestra empresa. Cuando hablamos de absentismo con CEOs, directores de operaciones, responsables de prevención, salud laboral o directivos de Personas, a menudo comprobamos que lo analizan desde un punto de vista tradicional:
- Nos hablan de cómo han medido las ausencias justificadas: mudanzas, bajas médicas, citas con especialistas o permisos por maternidad/paternidad, vacaciones e inciden en las demoras en las revisiones de las incapacidades temporales (ITs) que alargan las bajas hasta un 30% más
- Tienen claras las cifras del absentismo injustificado: faltar al trabajo sin motivo justificable, llegar tarde, tomar descansos más prolongados de lo estipulado, realizar salidas no autorizadas abandonando el puesto de trabajo…
- Y algunas veces mencionan incluso el presentismo: el de quien está físicamente en el puesto sin rendir, sin implicarse, sin ser productivo, y que a veces sucede por burnout, desmotivación, problemas personales o fatiga
Sin embargo, nosotros les pedimos que, además de esta visión tradicional, reflexionen sobre las verdaderas causas, las que en los últimos años están viviendo gran parte de las empresas que estudiamos. Son tres y son fáciles de entender: el absentismo protesta, el absentismo por contagio y el absentismo endémico.
El absentismo como síntoma, no como problema
El absentismo laboral no es el problema en sí mismo, sino la consecuencia de una organización que no está generando compromiso, sentido o claridad.
Absentismo por protesta
Es aquel que sucede cuando un empleado siente que no le gusta su trabajo, su equipo, su jefe o su empresa, tiene una sensación de injusticia porque siempre le toca hacer lo que otros no quieren; porque pidió vacaciones hace un mes y aún no se las han confirmado; porque tiene compañeros (o mandos) tóxicos y ya no puede más, por el motivo que sea. Así que se toma la justicia por su mano y protesta faltando.
Absentismo por contagio
Es el que se produce cuando veo que el de al lado falta sin motivo, todos sabemos que ni está enfermo ni tiene nada grave, pero aquí no pasa nada. Así que como el de al lado lo hace, yo también.
Absentismo endémico
Es el que sucede porque, aunque tengamos personas maravillosas en el equipo, a otras hemos intentado acompañarlas de mil formas, reconducirlas, pero han cruzado líneas que nunca deberían haber cruzado, se han normalizado conductas que nunca tendrían que haber sido normalizadas. Y no hemos sabido poner límites ni tomar las decisiones oportunas.
Así que el reto que tenemos ahora mismo las empresas frente al absentismo es mayor que el que teníamos hace dos años, y mucho mayor que en la época prepandemia.
¿Qué opciones tienes para afrontar el absentismo?
Frente a las ausencias reiteradas de una parte del equipo observamos tres posibles respuestas:
- Empresas que se conforman y aceptan lo que sucede: «Es que las últimas leyes no ayudan, el Gobierno no hace nada, los médicos cada vez dan bajas más largas…». Una aproximación victimista que no nos resuelve el problema.
- Empresas que actúan de forma superficial y no ven mejoras: «Ya hemos hecho todo esto pero no ha funcionado nada». Rendirse tampoco es una opción.
- Empresas que actúan y actúan bien: porque se atreven a mirar debajo de la alfombra en lugar de echar balones fuera.
El absentismo es el resultado de muchos factores. Quien protesta o se contagia está sufriendo por temas sobre los que podemos actuar. Por eso, para reducirlo, debemos analizar qué sucede en nuestra empresa. Dejar de culpar lo de fuera y empezar a buscar dentro. Y entender que podemos influir sobre cuestiones que están a nuestro alcance.
Cómo reducir el absentismo laboral desde la gestión de personas
¿Y qué tenemos que hacer para empezar a resolverlo? Si has identificado un incremento preocupante del absentismo laboral en tu empresa, será necesario activar un plan que incluya:
- Analizar datos y patrones
- Revisar liderazgo y estructura
- Alinear roles, expectativas y estrategia
- Trabajar la confianza y la cultura
Estas y otras acciones son las que activamos desde el Marco de Gestión de Personas, el modelo sistémico desarrollado por Grupo Binternational con el que actuamos sobre los factores que más influyen en la aportación de las personas. Contacta con nosotros para que conozcamos vuestro contexto y te contemos qué está funcionando en empresas similares a la tuya.
Preguntas frecuentes sobre absentismo laboral
¿Por qué aumenta el absentismo laboral en las empresas?
Porque suele haber una desconexión entre lo que la empresa necesita y lo que las personas entienden que se espera de ellas.
¿El absentismo siempre está relacionado con la salud?
No. En muchos casos está vinculado a liderazgo, clima laboral, desmotivación o falta de sentido.
¿Cómo puede una empresa reducir el absentismo laboral de forma sostenible?
Abordándolo desde la organización, el liderazgo y la cultura, no solo desde el control o la normativa.



