El pasado 16 de junio, Grupo Binternational participó como impulsor de la segunda edición de las B Dinner, la iniciativa del Grupo Impulsor de la Comunidad B Madrid que reúne a empresas comprometidas con organizaciones más humanas y conscientes. El encuentro, celebrado en el espacio Infinito Delicias en colaboración con Ars Persona, giró en torno a un reto que hoy atraviesa a buena parte de las compañías: la convivencia entre generaciones en los entornos de trabajo.

Por primera vez, hasta cuatro generaciones coinciden en el mercado laboral. Distintas formas de comunicar, de liderar, de colaborar y de entender el trabajo conviven cada día dentro de los equipos. Alrededor de la mesa se sentaron responsables de personas y dirección de un grupo diverso de B Corps y empresas comprometidas, entre ellas Evercom, Abadía Retuerta, 3INA, Specialisterne, Ars Persona, CMI Business School y ATREVIA, además de otras organizaciones como Grupo Cartés, cliente de Grupo Binternational.

Un espacio para una conversación honesta

Más allá del tema, lo que caracterizó la velada fue el tono. El espacio acogió una conversación franca, en la que las organizaciones compartieron retos reales: rotaciones que preocupan, agotamiento de los mandos intermedios y procesos de transformación todavía en marcha.

Ese es el valor de espacios como las B Dinner: funcionan como un contexto de aprendizaje entre iguales en el que comparar experiencias y constatar que muchos de los desafíos que cada empresa vive como propios son, en realidad, compartidos por el conjunto del tejido empresarial.

El síntoma y el problema: una forma distinta de mirar la convivencia generacional

Nano de Gabriel, CEO de Grupo Binternational, planteó la conversación a partir de una pregunta: ¿y si el problema no fueran las generaciones?

En las conversaciones con CEOs, directores generales y responsables de personas, rara vez aparece formulado como un problema generacional. Lo que se traslada es otra cosa: talento que se marcha antes de aportar todo su potencial, managers sobrecargados, dificultad para compartir el conocimiento y estrategias que cuesta ejecutar a la velocidad que exige el mercado.

La tesis que Grupo Binternational defendió en la mesa es que las tensiones generacionales no son el problema, sino el síntoma: de liderazgos que no evolucionan al ritmo al que cambia el mercado, de culturas que ya no conectan, de expectativas no alineadas y de modelos organizativos diseñados para otro contexto. Desde este enfoque, la cuestión deja de ser cómo gestionar a cada generación y pasa a ser cómo construir capacidad organizativa. Cuando la organización funciona, la edad pierde peso: las diferencias enriquecen, aumenta la aportación y mejoran el bienestar y la fidelización del talento.

Una de las imágenes que se emplearon durante la velada resume bien este planteamiento: la de un cubo con agujeros. Si una organización pierde personas y sigue incorporando talento nuevo sin reparar las fugas, ese talento se seguirá marchando. Y conviene subrayar un matiz relevante para la dirección: el coste de esas fugas (rotación, absentismo, conocimiento perdido) es medible y tiene reflejo directo en la cuenta de resultados.

La rotación de jóvenes profesionales: el caso de una empresa de LifeSciences

Durante la conversación Nano compartió un caso real. Una empresa del sector LifeSciences, cliente de Grupo Binternational, afrontaba lo que parecía un problema de manual: más de 100 jóvenes profesionales recién incorporados, una rotación muy por encima de la media y fricción con sus managers. La lectura inmediata apuntaba a un choque generacional con la Generación Z, y la matriz en Estados Unidos ya había advertido de que la rotación se había convertido en un problema de negocio.

El análisis, sin embargo, no partió de las generaciones, sino de escuchar por separado a jóvenes y managers. La conclusión fue reveladora: ambos grupos buscaban prácticamente lo mismo: sentirse escuchados, entender qué se esperaba de ellos, crecer, aportar y confiar más unos en otros. No era un problema generacional, sino de conexión.

El relevo generacional en la empresa familiar: el caso de Grupo Cartés

Uno de los testimonios más valiosos de la noche fue el de Roberto, de Grupo Cartés, empresa familiar de tercera generación y también cliente de Grupo Binternational, que compartió su propio proceso de transformación.

Roberto relató cómo un modelo basado en la cercanía, «en el bar», con el propietario al lado de cada persona, dejó de ser suficiente cuando el negocio creció. La propia plantilla lo expresó con claridad: «los que estáis arriba no entendéis a los de abajo». Según contó, el comité de dirección tuvo que hacer «un ejercicio de humildad» y reconocer que el negocio no crecía. El síntoma parecía generacional, pero el origen era otro: liderazgo, conexión y un modelo de gestión pensado para una etapa anterior de la compañía.

A partir de ahí, la empresa incorporó método donde antes había intuición. Roberto lo resumió en una idea: dar a las nuevas generaciones «el cien por cien del apoyo para que se desarrollen y que se estrellen», porque «si se estrellan, no pasa nada», siempre con una metodología testada por Grupo Binternational que permita medir y acompañar a tiempo. Enmarcó además todo el proceso en una clave personal: «todo esto es amor», afirmó, al hablar del propósito de convertir su experiencia «en legado a través del negocio». Ese relevo tomó forma cuando su hijo Pedro se incorporó al proyecto con un «ya puedo aportar», aportando una mirada nueva, la inteligencia artificial, entre otras, a un negocio con décadas de trayectoria.

Diseño organizativo y atracción de talento: la diversidad como ventaja

La conversación no buscaba una solución única, pero sí dejó una conclusión compartida: muchas organizaciones afrontan retos similares, aunque no siempre los aborden desde la perspectiva adecuada. Cuando el diseño organizativo acompaña, la diversidad generacional deja de plantearse como un asunto de convivencia y se convierte en una palanca de negocio, asociada a más aprendizaje, mayor capacidad de innovación y mejor ejecución de la estrategia.

Desde Grupo Binternational agradecemos al Grupo Impulsor de la Comunidad B Madrid la organización del encuentro, a Ars Persona por compartir el impulso, y a todas las personas y organizaciones que participaron en la conversación. Para Grupo Binternational, consultora especializada en diseño organizacional y atracción de talento, encuentros como este reafirman una convicción: construir el equipo y la estructura adecuados para la estrategia de cada empresa es, hoy más que nunca, una cuestión de capacidad organizativa.